Esto de no llegar a todo, no dar siempre el 100% es parte de la vida o al menos eso quiero creer. También la importancia de aceptar y pedirse perdón, porque no solo hay que pedirlo a los demás. Nosotros también contamos y necesitamos perdonarnos, no estar a todo o exprimirnos como un limón siempre. Está bien, no estar bien.