Filemón 1:15-19. Nuestra fe en Cristo debe demostrarse a todos. Si hemos sido
ofendidos, dañados, golpeados, heridos, o como quieras llamarle
a la experiencia que te impide siquiera oír el nombre de alguien,
sabes lo difícil que es perdonar. La carta de Filemón, sin embargo,
nos deja ver que el evangelio, aplicado en verdad en la vida de
una persona, tiene el poder de llevarnos a perdonarnos
mutuamente.
En el Señor nos volvemos amados. ¿Hay alguien a quien debas extender tu mano, y
decirle cargalo a mi cuenta?