2° Crónicas 34:2,8-10,33. No estamos condenados a vivir como vivieron nuestros padres o nuestros abuelos que no quisieron nada con Dios, podemos vivir una vida que agrade al Señor a pesar de que nuestra familia nos hayan dado malos ejemplos de vida, a lo mejor ellos nunca han querido buscar a Dios, posiblemente en tu casa has visto de cerca vicios, violencia, menosprecio hacia Dios, pero tú y yo al igual que Josías podemos DECIDIR VIVIR DIFERENTE a ellos, y lo podemos lograr por medio del poder de la palabra de Dios, RESTAURANDO nuestra relación con Él por medio Cristo nuestro Señor y Salvador. Es tiempo de tomar una decisión radical si queremos restaurar nuestra relación con Dios, es hora de limpiar el corazón, se que es una decisión vital porque no se puede estar buscando a Dios, y al mismo tiempo permitir adorar todo aquello no nos roba el tiempo de Dios. Es una convicción que debe nacer en nuestro corazón.