En Mateo 25, Jesús habla del juicio final a través de la parábola de las ovejas y los cabritos. Este pasaje describe cómo, al final de los tiempos, el Hijo del Hombre (Jesús) se sentará en su trono glorioso y todas las naciones serán reunidas ante él. Luego, él separará a las personas como un pastor separa las ovejas de los cabritos.
- **Las ovejas** representan a las personas justas que han hecho el bien, mostrando compasión y amor a los demás. Jesús dice que estas personas heredarán el reino preparado para ellas desde la creación del mundo.
- **Los cabritos** representan a las personas que han sido indiferentes o han hecho el mal, no ayudando a los necesitados. Estas personas serán enviadas al castigo eterno.
La parábola enfatiza la importancia de las acciones y cómo tratar a los demás, especialmente a los más vulnerables y necesitados, es fundamental para ser considerado justo en el juicio final.
Es un llamado a vivir de manera justa, amorosa y compasiva, reflejando los valores del Reino de Dios en nuestra vida cotidiana. Si deseas profundizar en algún aspecto específico de este pasaje, estaré encantado de ayudarte.