Hacía meses que los discos de música turca no sonaban en casa, así que Moisés se extrañó al oír desde su cuarto la canción favorita de su mamá;pero el aroma de anís que florecía en la cocina le indicó que el Señor Nissim vendría de visita. Durante algunas semanas, a Ventura le daba vueltas la idea de regresar a Estambul.