El aperitivo fue acaparado por Victoria y su queja. Aunque paarezca un contrasentido, se necesita más valentía para ser contestararia en democracia que en dictadura.
Es que ahora ha pasado a ser mala educación salirse de la regla- contesta Sofía.
No me gusta como huele nuestro silencio general, huele a moribundo -la mira Victoria- ¡ahora peor que nunca!