Nada que se pueda curar, madre. Comprenderá que debo tener razones muy poderosas para regresar aquí.
Esa mujer.....
Conozco toda la historia de Amanda Lowel con mi padre; sucedió hace treinta años del otro lado del mundo. ¿No puede olvidar su despecho? Ya todos estamos en edad de tirar por la borda los sentimientos que no sirven para nada y quedarnos sólo con aquellos que nos ayudan a vivir.