¿Quién no se ha sentido resentido en alguna ocasión en su vida? Decía Nietzsche que el resentimiento es la emoción del esclavo. Sin duda, aprender a liberarse del sufrimiento que comporta el resentimiento cuando se instala en nuestro corazón, no es tarea fácil. Aparcar el ego, suele ayudar a liberarnos de las cadenas que nos atan al resentimiento. Para que nos entre la paz, tenemos que librarnos primero del resentimiento que ocupa ese espacio. Disfruta del día