En el nuevo episodio del Devo de la Mañana, reflexionamos sobre cómo los caminos desérticos revelan lo que realmente hay en nuestro corazón. A la luz de Deuteronomio 8:2, entendemos que Dios usa los tiempos difíciles no para abandonarnos, sino para formarnos y probarnos. Este devo nos invita a mirar el desierto no como castigo, sino como un espacio sagrado donde Dios trabaja profundamente en nosotros.