La criminalización de la protesta social ha alcanzado en Colombia límites surrealistas. Cinco destacados activistas nos cuentan las graves consecuencias que tiene para el movimiento social e general y para sus vidas en particular, el oportunismo político de la alcaldesa de Bogotá, quien en plena campaña electoral ha decidido ganar votos de ambos lados criminalizando a la izquierda y reprimiendo la protesta social para deleitar a la derecha. Divide y vencerás.