Ya no vibras en mí,
ya nuestros vicios no son los mismos,
ya nuestros demonios no se llevan.
Ya nuestros caminos son distintos.
Tus metas y las mías
ya no caminan en la misma dirección.
Elegiste como guía a el orgullo,
yo escucho como guía al corazón.
Hoy en día tus prioridades
oscilan entre humo, copas y parrandas,
y las mías, van mucho más allá
de todas esas cosas vanas.
Ya no vibras en mí
y es una lástima,
yo que imaginé una vida a tu lado.
Que Dios ilumine tu camino,
yo ya he elegido el sendero iluminado.