Me acuerdo de un día en el que yo paseaba por las calles de Tremp, bueno, pasear tampoco. Más bien corría con mi bicicleta BH jugando a ladrones y policías. Mi madre desdé el tercer piso del edificio que estaba en la calle Soldevila, al lado de la farmacia Sole. Vio, como lo que para mí era un juego se podía convertir en un peligro para las personas que paseaban por las calles del casco antiguo.
Fue entonces cuando me llamó la atención y me dio a entender que antes de hacer algo se tiene que tener en cuenta las consecuencias.
Mi madre aparte de enseñarme me dio cariño y con ello fui creciendo.
Los años han pasado y a igual que las realidades del día a día, lo único que continúa igual es la celebración del día de la madre. Yo ya sé que el día era el pasado domingo, pero también sé que, aunque hoy es miércoles y no es el día de la madre, para mí todos los días lo son y no tengo que esperar a celebrarlo en un día determinado.
Hoy en 1D2 queremos dar un pequeño, mejor dicho, un gran homenaje a todas las madres del mundo, queremos hacerles saber que sin ellas el mundo no sería posible.
Gracias Lola.