En este hermoso capítulo el escritor nos lleva con ejemplos y comparaciones a una reflexión. Para que queremos el cielo? Para que deseamos la eternidad? Para que seguimos en obediencia los mandatos De Dios? Cual debería ser el fin y el propósito de un cristiano, de un hijo de Dios? Finalmente, nos da la única y verdadera respuesta! Y justamente, esa respuesta es la que hace diferente nuestra “religión” a todas las demás!