El escritor nos muestra de como en estos días, muchos de nosotros nos hemos olvidado de esa tremenda verdad. No es lo mismo que Dios está en todos lados, a que, disfrutemos de su presencia. Dios no tiene preferidos. La manifestación y la revelación de nuestro buen Dios no depende de El, sin de nosotros. Dios siempre se ha querido revelar al hombre, pero no siempre el hombre, ha estado es SU BÚSQUEDA.