Promesas, te prometo, lo juro, me comprometo, etcétera! Cuántas veces hemos oído o incluso hemos dicho estas frases? Y lo más terrible, no la hemos cumplido! Nuestra generación ya no usa mucho estas palabras porque simplemente, ya no las cree! Antes, contaba mi abuela, y muchos antepasados que, no había necesidad de abogados, con un: me comprometo y un apretón de manos, era suficiente para quedar ligado a esas palabras hasta cumplirlas! Hoy en día, ni siquiera los matrimonios están sujetos a estas promesas! Los padres, hacemos promesas a nuestros hijos que NO cumplimos: más tarde iremos, al rato te lo compro, yo, estaré ahí, no te preocupes! Palabras vacías. Palabras sin compromiso. Palabras que se las lleva el viento! Gracias a Dios que, David no era así! Gracias a Dios, que tenemos a un Señor que tampoco es así! La Biblia está llena de promesas para nosotros! Crées que Dios es mentiroso? De ninguna manera! Si Dios lo dijo, se cumple! Si Dios habla, es cierto! Sea Dios verás y todo hombre mentiroso! Así que, no dudemos de las promesas de Dios! En esto, David nos da una linda lección!!