LA ADORACIÓN COMO ESTILO DE VIDA
Adoren al SEÑOR con regocijo. Preséntense ante él con cánticos de júbilo (v. 2 NVI).
Mientras esperaba en la fila para el desayuno en una conferencia cristiana, un grupo de mujeres entró al salón. Sonreí y saludé a la que se paró detrás de mí. Luego de saludarme, dijo: «Yo te conozco».