ADIOSES Y HOLAS
… Dios mismo estará con ellos como su Dios. Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos. (vv.3-4).
Cuando mi hermano David murió repentinamente de un infarto cardiíaco, mis perspectivas sobre la vida cambiaron de forma dramática. Era el cuarto de siete hermanos, pero el primero en morir;