Sigue avanzando
Trabajar en el mundo empresarial me permitió interactuar con muchas personas talentosas y sensatas. Sin embargo, un proyecto liderado por un supervisor de otra ciudad fue una excepción. Cada semana, cuando él hablaba por teléfono, criticaba duramente nuestro trabajo y pedía que nos esforzáramos más. Esos roces me dejaban desanimada y temerosa, y a veces, quería abandonar.
música de https://patrickdearteaga.com