18 de Enero
*ADORAR CON PREGUNTAS*.
Hay situaciones en nuestra vida que parecen nunca acabar. Un ejemplo muy lógico puede ser el confinamiento de la pandemia que estámos atravesando. Y quién no se ha hecho las siguientes cuestiones: ¿ Falta mucho para que acabe?. Esto se debe a que estámos desesperados por saber si el final está pronto, porque, parece no ser así.
Tal fue el caso de David en el salmo 13. Cuatro veces en dos versículos, se sintió abandonado, olvidado y derrotado. David preguntó angustiado: «¿Hasta cuándo?».
Salmos como estos, nos animan a acudir a Dios en adoración con nuestras propias preguntas. Después de todo, ¿quién mejor que Dios para hablar en épocas de estrés y tensión?.
Podemos presentarle las situaciones que nos desaniman, y que nos generan una lucha constante. Enfermedades, el alejamiento de un ser querido, escuela a distancia, baja autoestima.
La adoración no acaba cuando tenemos preguntas, al contrario, nuestro Dios presta atención a nuestras interrogantes. Y como David, tal vez llegue el momento en que ésas preguntas se conviertan en expresiones de alabanza y confianza al Señor.