Cuando alabamos
Cuando Guille, de nueve años de edad, fue raptado del fren te de su casa en 2014, no dejaba de cantar su canción evangélica favorita Toda mi alabanza. Durante sus tres horas de suplicio, Guille ignoró las repetidas órdenes de sus captores de callarse, mientras ellos daban vueltas en el auto. Finalmente, lo hicieron bajar sin lastimarlo.