UN CORAZÓN DE CANTANTE
Venid, aclamemos alegremente al Señor; cantemos con júbilo a la roca de nuestra salvación (v.1).
La canción de alabanza se deslizó escaleras abajo... a las 6:33 un sábado por la mañana. Pensé que no había nadie despierto, pero la voz aguda de mi hija menor demostró que estaba equivocado.