REENCUENTRO
He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos... (v. 3).
E I niño abrió con entusiasmo la gran caja que recibió de su padre, un militar, del que pensó que no estaría en casa para celebrar su cumpleaños. Dentro de la caja, había otra, y dentro de esa, otra más que solo tenía un papel que decía: «¡Sorpresa!». Confundido, el niño levantó la vista... justo cuando su papá entraba. Con lágrimas de alegría, saltó a los brazos de su padre, y exclamó: «¡Papá, te extrañé! ¡Te amo!»>.