ESPACIO PARA MÍ
Después subió al monte, y llamó a sí a los que él quiso; y vinieron a él (v. 13).
Era un veterano militar entrado en años, tosco y mal hablado. Un día, un amigo le preguntó por sus creencias espirituales. El respondió con desdén: «Dios no tiene lugar para alguien como yo».