NUNCA DEMASIADO PECADOR
...tú eres Dios que perdonas, clemente y piadoso, [...] grande en misericordia...
(v. 17).
«Si tocara una Biblia, se prendería fuego en mis manos»>, dijo mi profesora de inglés de la universidad. Me sentí descorazonada. La novela que habíamos estado leyendo esa mañana mencionaba un versículo bíblico,