Aferrar con codicia
En la antigua fábula The Boy and the Filberts [El niño y las avellanas], un niño mete la mano en un frasco y agarra un gran puñado de avellanas. Pero su mano está tan llena que queda atascada dentro del frasco. Como no está dispuesto a perder ni siquiera una sola, empieza a llorar.