2 de Febrero
RESTAURADO.
Nuestro mundo está pasando por una situación de mucho temor. Hablo de la nueva enfermedad que se presentó en el año 2020, y que ha aterrorizado y acabado con miles de personas. El daño es realmente devastador para toda la humanidad, pues en menos de un año cambió nuestro mundo por completo. Mientras no te hayas contagiado, todo sigue bajo control, pero una vez que lo tienes corres peligro.
La Biblia nos habla acerca del profeta Joel. El describió una plaga de insectos que devastó a toda Judá, en consecuencia de su desobediencia hacia Dios como nación. Predijo una invasión de langostas como jamás se había visto antes, que devorarían todo lo que se encontraran a su paso y dejarían al pueblo con hambre y pobreza. Sin embargo, si ellos dejaban a un lado su pecado, y le pedían perdón a Dios, Él le regresaría los años que comió la langosta.
Nosotros podemos aprender de la lección de Judá, y de la que estamos viviendo en la actualidad. Así como los insectos se pueden comer nuestras cosechas, y como en la enfermedad que estamos viviendo, que puede acabar con miles de vidas, el pecado también carcome la vida bendecida y victoriosa que Dios desea que tengamos. Cuando regresamos a Dios y nos alejamos de nuestras malas decisiones del pasado, Él promete quitar nuestra vergüenza y volver a darnos vida abundante.