EL SIERVO OYE
Y vino el Señor y se paró, y llamó [...]: ¡Samuel, Samuel! Entonces
Samuel dijo: Habla, porque tu
siervo oye (v. 10).
Si la radio hubiese estado encendida, habrían sabido que el Titanic se estaba hundiendo. Cyril Evans, el operador de radio de otro barco, había tratado de enviar un mensaje a Jack Phillips, el operador del Titanic, para avisarle que habían encontrado una capa de hielo.