ADOPTADOS.
Estar en casa es increíble y más cuando puedes sentir el cariño y amor de tu familia.
Es realmente maravilloso cuando sienten amor por ti.
Lo mismo pasa cuando entramos a la familia de Dios. Si eres hijo de Dios ya lo sabes, porque te ha pasado. Dios no solo mandó a Jesús a morir por nosotros y salvarnos, sino que « el envío a su Hijo [...] para que nos redimiera», pero no como un objetivo en sí mismo sino a fin de que recibiéramos la adopción de hijos.
El apóstol Pablo se refiere a nosotros como "hijos",pues cuando somos seguidores de Jesús nos convertimos en hijos de Dios con los mismos derechos de herencia.
Dios no sólo quiere salvarte, te quiero a ti. te ha adoptado en su familia, te ha dado su nombre, y con orgullo te llama su hijo. Nada ni nadie más importante podría amarte más eres hijo de Dios, tu Padre te ama.