4 de Febrero.
LO ÚNICO QUE PUEDO VER.
Muchas veces, ponemos nuestro enfoque y nosotros mismos y dejamos un lado a los demás. Es algo así como una selfie, que es más importante que salga nuestras caras, que lo que está a nuestro alrededor, pues entonces nuestra enfoque se perdería. Pero estamos dejando a un lado a las demás personas que están en nuestros alrededores.
Aunque esto es algo simple, llega a pasar que dejamos a un lado a las personas que tenemos a nuestro alrededor, sólo para enfocarnos en nosotros mismos siendo egoísta, o más bien egocéntricos, y nos apartamos del plan de Dios para nuestras vidas y los demás.
Juan, el primo de Jesús sabía perfectamente que el centro no era él mismo. El reconoció que su propósito era guiar a otros hacia Jesús, el Hijo de Dios. Por eso cuando él vio que Jesús acercaba a sus seguidores, dijo: "he aquí el Cordero de Dios". Después de que se enteró de que Jesús estaba ganando más seguidores, dijo que, aunque él era el que bautizaba, él no era Jesús, y él tenía que cederle la importancia a Jesús. Así que Jesús era el centro de todo.
Que hoy sea un buen momento para que le demos la importancia Dios, y que Él sea nuestro centro.