Tanto el cascarrabias, como el acosador, representan manifestaciones distorsionadas del “yo” (del“ego”), cada uno con su estrategia de defensa o de control, frente a un mundo que les resulta hostil. Ambos son expresión del sufrimiento humano cuando se pierde la conexión con la Paz mental y con el Ser Interior.
Desde la Filosofía Transcendental, no buscamos responsables, de… sino comprender el origen del sufrimiento y abrir una vía de liberación.
Esa vía no pasa por el conflicto, sino por la comprensión amorosa, por la desidentificación con el “yo”, con el “ego”, y por el despertar de la consciencia.
Rabsal