¿Cuándo es mayor el riesgo asociado con las amenazas de los niños y los adolescentes?
La presencia de una o más de las siguientes situaciones aumenta el riesgo de un comportamiento violento o peligroso:
comportamiento violento o agresivo en el pasado (incluyendo arranques o arrebatos de rabia incontrolables)
- acceso a revólveres u otras armas
- llevar un arma a la escuela
- haber tratado de suicidarse o hacer amenazas de que se va a suicidar
- historial de comportamiento violento en la familia o de atentados de suicidio
- culpar a otros y/o incapacidad para aceptar responsabilidad por sus propias acciones
- experiencia reciente de humillación, vergüenza, pérdida o rechazo
- forzar o intimidar a los pares o a niños menores
- un patrón de amenazas
- ser víctima de abuso o negligencia (física, sexual o emocional)
- ser testigo de abuso o violencia en el hogar
- evidencia de temas sobre la muerte o depresión en conversaciones, en expresiones escritas, en la selección de sus lecturas o en trabajos de arte
- preocupación con temas y actos de violencia en los programas de televisión, cines o teatros, música, revistas, tirillas cómicas, juegos de video y el internet
- enfermedades mentales, tales como depresión, manía, sicosis, o desorden bipolar
- uso del alcohol o de las drogas ilícitas
- problemas de disciplina en la escuela o en la comunidad (comportamiento delictivo)
- destrucción de propiedad o vandalismo en el pasado
- crueldad con los animales
- incendio premeditado
- relaciones pobres con sus pares y/o aislamiento social
- envolvimiento con cultos o gangas
- poca o ninguna supervisión o respaldo por parte de los padres u otros adultos que se preocupan o cuidan de él.