Hombres y mujeres de la comunidad Santa Marta, en Cabañas, se organizaron para recaudar fondos y luego con sus propias manos se encargaron de arreglar las calles que estaban abandonadas por el Estado. Esta comunidad no es la única en todo El Salvador que ha tenido que arreglar sus propias calles ante la inoperancia de las autoridades responsables que cobran impuestos cada mes, pero no atienden las necesidades de las comunidades.
Este es un trabajo de Radio Victoria en conjunto con la Revista GatoEncerrado de El Salvador.