Cada cierto tiempo necesitamos recargar el tanque de combustible de nuestro vehículo para poder seguir avanzando.
Espiritualmente también necesitamos recargar nuestro tanque (la mente); y que mejor que hacerlo con la Palabra de Dios.
Disfruta de esta nueva serie de enseñanzas que te ayudarán a recargar tu tanque.
¡¡¡Dios te bendiga!!!