El Adviento es fundamentalmente encuentro: Jesús viene a encontrarse con nosotros y nosotros nos preparamos para encontrarnos con él. Nos preparamos para su venida esta Navidad, de la que él es la figura principal y nos preparamos para su segunda venida al final de los tiempos. Sin miedo, con la esperanza de nuestra liberación, dispuestos a comparecer seguros ante él. Queremos hacer lo que él nos manda y alejarnos de todo aquello que nos separa de nuestro encuentro con él.