El principal responsable de tu estado espiritual, eres tú. El sentido del término responsabilidad implica la respuesta que damos a la Palabra de Dios y al Espíritu Santo. ¿Atendemos para entender? ¿Recibimos convicción por nuestro pecado para ser quebrantados y cambiar? Tu interacción con la Palabra de Dios y el Espíritu Santo determinará el nivel de avivamiento en tu vida. Dios anhela avivar Su obra en ti.