Que nada te impida llegar a tu destino en Dios, y cumplir Su propósito en tu vida. En últimas será lo que cada uno determine hacer con los apegos y afectos que están impidiendo el avance; y con la actitud de no rendirse ante los obstáculos en la ruta. A su vez mira lo que estás sembrando en la senda hoy, porque lo recogerás en el camino mañana. Sé intencional en sembrar lo que conviene a tu futuro.