Si hablas mal de lo que Dios te ha dado, estarás hablando mal de Dios mismo. Esto fue lo que hicieron 10 de los 12 espías que envió Moisés a reconocer al tierra prometida; ellos no confiaban en Dios, sino en lo que vieron y oyeron. Aunque no era falso su reporte, sí estaba incompleto. Al contrario Caleb, no desmiente la dificultad, pero se apoya en el carácter de Dios. y sabe quién está con ellos y por ellos. Cada vez que hables negativamente respecto a alguna situación, el problema se hará más grande y la solución más pequeña. *Habla lo que magnifica a Dios siempre*.