En el Reino de Dios, la grandeza se mide por el servicio; y el servicio con sacrificio será el de mayor influencia y el de mayor trascendencia. Nuestro ejemplo personal: Jesús. En el mundo las cosas son al revés, por eso Jesús les dice a sus discípulos cuando se enojaron con la petición de la mamá de Jacobo y Juan de tener una posición privilegiada: Entre ustedes no será como en el mundo. El verdadero liderazgo es el de servicio, no el del título, ni el de la posición.