Lo que Jesús dijo en Juan 18:37: Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio a la verdad. Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz; nos debe hacer reflexionar profundamente en primer lugar, que ser de la verdad es muchísimo más que solo tener la verdad; realmente es que la verdad me tenga a mí. En segundo lugar si soy de la verdad, oiré su voz antes y por encima de cualquier otra voz, así seré libre, entre otras cosas, de la costumbre cultural malsana de hablar verdad solo cuando me conviene.