“quien habiendo subido al cielo está a la diestra de Dios; y a él están sujetos ángeles, autoridades y potestades.” 1 de Pedro 3:22
Por su victoria en la cruz, Cristo fue exaltado a los cielos y ahora está a la diestra del Padre como Príncipe y Salvador para dar arrepentimiento y otorgar perdón de pecado.
También es nuestro Sumo Sacerdote, no como los hombres que tienen debilidad y deben estar santificándose cada día, sino uno que fue tentado en todo, pero no cometió pecado. Que se identifica con cada uno de nosotros y nos ayuda a vencer, que otorga gracia y misericordia a todo aquel que se acerca a su Presencia.