Pr 7.5, 24-27 PDT
Ellas te protegerán de la mujer de otro y de la ajena que seduce con sus palabras. Ahora hijo, escúchame; presta atención a lo que te digo: No desvíes tu corazón hacia esa mujer, no te extravíes por sus caminos, porque a muchos ha hecho caer heridos de muerte; sus víctimas han sido numerosas. Su casa lleva al sepulcro, conduce directo a la muerte.
El antídoto contra la mordedura de una serpiente venenosa, evita la muerte de la víctima, impidiendo el avance letal del veneno por el torrente sanguíneo.
Una puerta abierta en el cielo