Jl 2.30-32 TLA
"Daré muestras de mi poder en el cielo y en la tierra: habrá sangre y fuego, y grandes columnas de humo. El sol dejará de alumbrar, y la luna se pondrá roja, como si estuviera bañada en sangre." Esto pasará antes de que llegue el maravilloso día en que juzgaré al mundo. Pero yo salvaré a los que me reconozcan como su Dios. Mi templo está en Jerusalén, y en esta ciudad vivirán los que hayan escapado, junto con mis elegidos.
Una puerta abierta en el cielo