Joel 2: 23-27
“Vosotros también, hijos de Sion, alegraos y gozaos en Jehová vuestro Dios; porque os ha dado la primera lluvia a su tiempo, y hará descender sobre vosotros lluvia temprana y tardía como al principio. Las eras se llenarán de trigo, y los lagares rebosarán de vino y aceite. Y os restituiré los años que comió la oruga, el saltón, el revoltón y la langosta, mi gran ejército que envié contra vosotros. Comeréis hasta saciaros, y alabaréis el nombre de Jehová vuestro Dios, el cual hizo maravillas con vosotros; y nunca jamás será mi pueblo avergonzado. Y conoceréis que en medio de Israel estoy yo, y que yo soy Jehová vuestro Dios, y no hay otro; y mi pueblo nunca jamás será avergonzado.”
El Señor también nos dice a cada uno de nosotros que si volvemos los ojos a Él, nada nos faltará, su provisión y cuidado estarán presentes, restituyendo las cosas que perdimos a causa del pecado y la desobediencia contra Dios, por lo tanto, experimentaremos el gozo que proviene de confiar y creer en sus promesas, su Palabra será bálsamo para nuestra vida, nadie se burlará más de lo que suceda porque verán a Dios obrar a favor nuestro. Todo esto nos permitirá llegar a un conocimiento mayor de un Dios misericordioso que ama profundamente a sus hijos.