Jesús se encarnó por amor, para que pudiéramos apreciar su acercamiento(Emanuel) a nosotros. Ha decidido continuar tan cerca como nuestra piel, que ahora ha hecho morada con el Padre en nosotros, es decir, vive en intimidad con la iglesia, contigo y conmigo, con todo aquel que cree en él. Un día, seremos transformados para trasladarnos a Su morada.
Jn 21. 9-14 TLA
Cuando llegaron a tierra firme, vieron una fogata, con un pescado encima, y pan. Jesús les dijo: «Traigan algunos de los pescados que acaban de sacar.» Simón Pedro subió a la barca y arrastró la red hasta la playa. Estaba repleta, pues tenía ciento cincuenta y tres pescados grandes. A pesar de tantos pescados, la red no se rompió. Jesús les dijo: «Vengan a desayunar». Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle quién era; ¡bien sabían que era el Señor Jesús! Jesús se acercó, tomó el pan y se lo dio a ellos, y también les dio el pescado. Ésa era la tercera vez que Jesús se aparecía a sus discípulos después de haber resucitado.
Cosa tremenda hará Dios con nosotros