Cuando decidimos caminar con Jesús, debemos pagar un precio y seguirle, no es posible seguir a Jesús, sin que esto no implique despojarse de cosas para correr la carrera de la fe y servir al seguir su ejemplo.
Juan 12: 25 – 26.
“El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la guardará. Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará.”
Cosa Tremenda Hará Dios con nosotros