3:8
Un tiempo para amar y un tiempo para odiar.
Un tiempo para la guerra y un tiempo para la paz.
Eclesiastés 3:8
En esta sección de Eclesiastés 3 aprendimos que hay tiempo para todo y esto también implica que Dios es el dueño del tiempo y es soberano
Hoy en este pasaje vemos una invitación a la guerra y al odio
¿Qué significa esto?