Moisés sabía que cuando una vida se acerca y experimenta la gloria de Dios, no puede ser la misma. Ese era su anhelo, que el pueblo también experimentara la Presencia de Dios para ser transformada.
Éxodo 33:20-21
20 El señor dijo también:
«Mi rostro no podrás verlo, porque nadie puede ver mi rostro y seguir viviendo.»
21 Y añadió:
«¡Mira! Aquí en la roca, junto a mí, hay un lugar. Quédate allí;
Cosa tremenda hará Dios con nosotros