De una Roca salió agua en el desierto, cuando en obediencia Moisés la golpeó. Esa Roca era Cristo y de una manera impresionante estaba siempre con ellos, los seguía.
Éxodo 17:1 y 6
Conforme al mandamiento del Señor, toda la congregación de los hijos de Israel partió del desierto de Sin en jornadas cortas hasta acampar en Refidín. Pero allí el pueblo no tenía agua para beber,
Voy a esperarte en Horeb, junto a la roca que está allí, y tú golpearás la roca, y de ella brotará agua, que el pueblo podrá beber.»
Cosa tremenda hará Dios con nosotros