Hoy continuamos con las características del falso maestro. Es necesario como cristianos profundizar en las Escrituras y no caer en el engaño de aquellas personas que se muestran como maestros. No solamente debemos escuchar lo que nos enseñan sino ir nuevamente a la Palabra y verificar si lo que nos están diciendo es verdad o no, y discernir en el momento oportuno que lo que nos dicen no es verdad
Son personas que no tienen reparo en mostrarse como maestros, sin embargo, llevan una doble moral, permanecen buscando engañar, pecar, y llevar a otros a pecar, idolatran el dinero y son una mancha que quiere estar entre los cristianos verdaderos
10 Él trata con particular severidad a los que se entregan a sus propios deseos sexuales pervertidos y desprecian la autoridad.
Estas personas son orgullosas y arrogantes, y hasta se atreven a insultar a los seres sobrenaturales sin ni siquiera temblar. 11 Aun los ángeles, que son mucho más grandes en poder y fuerza, no se atreven a presentar de parte del Señor cargos de blasfemia en contra de esos seres sobrenaturales.
12 Esos falsos maestros son como animales irracionales que viven por instinto y nacen para ser atrapados y destruidos. Se burlan de lo que no entienden, e igual que animales serán destruidos. 13 Su destrucción será la recompensa que recibirán por el daño que han causado. A ellos les encanta entregarse a los placeres perversos a plena luz del día. Son una vergüenza y una mancha entre ustedes. Se deleitan en el engaño incluso mientras comen con ustedes en las reuniones de compañerismo. 14 Cometen adulterio con solo mirar y nunca sacian su deseo por el pecado. Incitan a los inestables a pecar y están bien entrenados en la avaricia. Viven bajo la maldición de Dios. 15 Se apartaron del buen camino y siguieron los pasos de Balaam, hijo de Beor, a quien le encantaba ganar dinero haciendo el mal; 16 pero Balaam fue detenido de su locura cuando su burra lo reprendió con voz humana.
17 Estos individuos son tan inútiles como manantiales secos o como la neblina que es llevada por el viento. Están condenados a la más negra oscuridad.