La servidumbre a Cristo nos coloca en su libertad para actuar de acuerdo a los designios del Padre; faculta para hacer el bien viviendo con el Hijo una relación de cercanía tal, que su amor nos controle y paguemos la deuda de autoridad con Dios y nuestro prójimo. A medida que la Palabra penetre en nuestro ser, somos libres para obrar el bien de acuerdo a Su voluntad, agradable y perfecta.
1P 2.16,17 PDT
Vivan como gente libre, pero no usen su libertad como excusa para hacer el mal. Vivan como siervos de Dios. Respeten a todos y amen a los hermanos de la familia de Dios. Teman a Dios y den honor al emperador.
Cosa tremenda hará Dios con nosotros